He recopilado grano a grano fuerzas
para emprender un viaje desde ti hacia a mí,
salir de ésta jaula que en tu piel me he formado;
cerrar los ojos sin tu imagen y despertarme de ti,
desprenderme de ti,
no pensarte ni saberte más, dejar de respirarte.
Mi vida enmudeció, se me acabaron los colores,
parte de mi mundo murió en tu cuerpo
como las olas lo hacen al llegar a la playa,
al golpearse en el acantilado de tu pecho
¿cuánto me dueles que ni siquiera puedo verlo?
Tengo que reinventarme cada día, pues
tu llenaste mis silencios con tus labios,
con tus risas mis tiempos y
parte de mi vida con migajas de tu amor;
vivo con la esperanza de que todo va a pasar y
con la angustia del cuándo.
Quiero reiniciar el cuento
con otro príncipe y escenario distinto,
dejarme de nombres, de etiquetas;
soplar y desaparecer.
Pronunciar un adiós que no quiere despedirse.
No me llames en sueños y
si mi debilidad te busca
niégate a mis labios, ojos y nariz,
no me permitas siquiera escuchar tu risa.
VI
Publicado por Ausencia en 22:33
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