A veces me enamoro y no siempre es de ti, camino entre nubes
y el estomago se hace chico y grande al mismo tiempo,
sudan mis manos y la sonrisa se impregna a mi piel.
Te ves hermosa –me dices sin saber que me pasa.
Voy y vengo recitando poesía no escrita,
te tomo de la mano y bailo contigo por las calles húmedas,
también lloro al mirar una cinta o cuando entras en la habitación.
Te miro cuando me miras y hasta parece que lo sabes,
somos cómplices en este amor que no es nuestro, no tuyo,
por completo mío, me lo callo y lo guardo entre mis manos
que te acarician con otro nombre y otro cuerpo;
tú disfrutas de mi amor y del brillo de pupilas,
yo te susurro al oído –Estoy enamorada.
IV
Publicado por Ausencia en 22:34
0 Comments:
Post a Comment